DECRETO PONTIFICIO
Istituciòn de la
Fiesta de los Siete Arcàngeles
(Borrador)
INTRODUCCIÓN
Tradicionalmente el 29 de septiembre es el día dedicado a la Fiesta de los Arcángeles Miguel (Dn 12,1; Gd 9; Ap 12,7-12), Gabriel (Dn 8,15-27; 9,20; Lc 1, 8-20.26-38) y Rafael (Tb 3,16-17; 5,4-6; 6,10-19; 7,9; 8,2-3; 9,1-6; 11, 1-14; 12,6-22), cuyos nombres están citados en la Sagrada Escritura;
En particular, en la Sagrada Escritura está escrito de forma explícita que los Arcángeles son Siete: “Yo soy Rafael, uno de los siete ángeles que están siempre presentes y tienen entrada a la gloria del Señor”. (Tobías, 12,15). Además, en el Apocalipsis están algunas referencias que conducen a la acción de los Siete Arcángeles (AP 1,20; 8,1-2.6; 15,1.5-8;16,1;17,1;21,9);
Jesús con tiempo y a lo largo del tiempo ha revelado a María Giuseppina Norcia que: “el Arcángel Miguel es el Defensor; el Arcángel Gabriel es el Anunciador; el Arcángel Rafael es la Guía” (Revelación de Jesús a María G. Norcia del 02/10/1983);
“Hija mía, los Arcángeles son siete: uno por cada coro angélico; tienen distintas tareas. Sin embargo, los que vosotros conocéis mejor son: Miguel, Gabriel y Rafael, porque actúan especialmente sobre la tierra. Los Arcángeles son puros espíritus hechos de Luz, pero cuando deben manifestarse ante vosotros asumen un cuerpo que puede ser el adolescent de un simple hombre, o conservan las alas y el vestido de colores distintos, cada color tiene su propio significado, color que, pero, se distingue. Gabriel es el Arcángel que anuncia acontecimientos importantes. Rafael cura las enfermedades. Miguel lucha sin cesar contra satanás y los suyos. Los Arcángeles cuidan constantemente de las cosas de Dios sobre la tierra: sólo si los hombres no los escuchan su misión fracasa. Ahora están muy activos en medio de vosotros y cuidan del Pueblo de Dios. ¡Bienaventurado quien tiene a su lado un Arcángel! Él se sirve de una fila de Ángeles a Él encomendados, en casos de necesidad. Arcángeles y Ángeles están siempre presentes en las funciones religiosas y en las oraciones de las almas sinceras. Son poderosos intermediarios entre Dios y los hombres, e inatacables por las fuerzas del maligno. Rogadles siempre, a estos Arcángeles, y tendréis gran ayuda tanto en vuestras necesidades espirituales como materiales.” (Revelación de Jesús a María G. Norcia, “Los Arcángeles”, 29/09/1986);
“Gli Angeli e gli Arcangeli sono felici di aiutarvi a vincere il male. Pregateli! Ed Essi, insieme alle loro preghiere, offriranno al Padre anche le vostre” (Revelación de Jesús a María G. Norcia, “Los Arcángeles”, 29/09/1986);
“Los Ángeles y los Arcángeles se gozan en ayudaros a vencer al mal. ¡Rogadles! Y Ellos, junto a sus propias oraciones, ofrecerán al Padre también las vuestras.” (Revelación de Jesús a María G. Norcia, “El Sagrario más grande que haya”, 29/09/1986).
PREFACIO
El Armonía del Cielo
En el Cielo todo es dominado por el Amor. El Amor es Dios Padre Todopoderoso, Creador de todas cosas, visibles e invisibles. El Amor es Cristo, el Hijo del Dios viviente, el Amor hecho Persona, el Verbo hecho carne. El Amor es el Espíritu Santo, Espíritu de Amor, Fuego iluminante, Fuego que guía las almas y las ayuda en el ascenso hacia el Cielo.
En el Cielo hay un equilibrio vivo y santo, donde la oración es constante y perenne, donde el Amor habita: el Amor reina y es Centro.
En el Cielo hay distinción de roles y de tareas, de manifestación; pero cada acción concurre al único Bien: recibir y transmitir Amor, vivir por el Amor.
El Amor todo mueve. Y todos, Ángeles y Santos, anhelan recibir el Amor. Reciben Amor de Dios para transmitir el Amor, como en el Cielo así sobre la Tierra.
EXPOSICIÓN
Los Siete Arcángeles
De la Revelación de Jesús a María G. Norcia, “Los Arcángeles”, 29/09/1986: “los Arcángeles son siete: uno por cada coro angélico; tienen distintas tareas. Sin embargo, los que vosotros conocéis mejor son: Miguel, Gabriel y Rafael, porque actúan especialmente sobre la tierra.”.
Los Siete Arcángeles son:
Miguel: el Defensor de Dios, el Victorioso;
Miguel, por una metodología divina, es el Jefe de los Ángeles y de los Arcángeles, para hacer que todos converjan en el Cordero victorioso. Miguel es aquel que lucha sin parar y vence contra el enemigo de Dios y los ángeles rebeldes. Cada intervención del Arcángel Miguel es de relevancia universal.Gabriel: el Anunciador de Dios;
Gabriel es aquel que anuncia, que dona las noticias, que explícita la Voluntad divina; aquel que al mismo tiempo invita al pueblo a la escucha para que se pueda acoger la Voluntad divina.Rafael: Medicina y Guía de Dios:
Rafael es aquel que cura, aquel que está llamado a ayudar y curar sobre todo las heridas del alma, para hacer resurgir el espíritu; Rafael indica el Camino, guía los corazones a practicar el justo Camino para llegar directamente al Corazón de Aquel que es, Cristo, Eterna Medicina, Bálsamo del corazón, del ama y del espíritu.Uriel: Fuego y Fortaleza de Dios
Uriel es aquel que templa el corazón a fin de que los corazones que a él se encomiendan puedan encarnar el Amor hecho Persona, Cristo, que lleva a todos a la única Luz, Cristo, que ahora más que nunca disipará toda tiniebla, iluminará el camino, el último punto para llegar a la meta para cada hijo de Dios;Sealtiel: Equilibrio;
Sealtiel es aquel que dona al pueblo santo de Dios aquel justo equilibrio para poder vivir la humanidad y manifestar la santidad. Cada hombre que proclamará su nombre, con fe alabará a Dios para que Dios sea puesto por encima de todo.Jegudiel: el Remunerador;
Jegudiel es aquel que acoge las oraciones y por Voluntad de Dios dispensa Sus gracias. Jegudiel remunera todo lo que se pide con fe sincera; y, según la Voluntad del Padre, el Padre donará Su gracia.Barachiel: Contemplación.
Barachiel es aquel que contempla, aquel que mira: mirada hacia Dios, a fin de que en la oración se pueda contemplar y ver a Dios: contemplar a Dios para vivir en la plenitud Su Voluntad, el Amor, la Santidad.
Los Siete Arcángeles y todos los Ángeles insisten en la única Acción, al Mando de Dios.
Los Colores asociados a los Siete Arcángeles y sus semblanzas
De la Revelación de Jesús a María G. Norcia, “Los Arcángeles”, 29/09/1986: “Los Arcángeles son puros espíritus hechos de Luz, pero cuando deben manifestarse ante vosotros asumen un cuerpo que puede ser el de un simple hombre, o conservan las alas y el vestido de colores distintos, cada color tiene su propio significado, color que, pero, se distingue” (…)
Azul: Barachiel
El Azul lleva a la viva oración, que hará comprender a todos, más y más, la eterna Luz;
Verde: Jegudiel
El Verde lleva a la esperanza y a los pastos herbosos de la Ciudad Santa, donde caminar a la sombra de Dios;
Rojo: Sealtiel
El Rojo tiene que ser signo de pasión viva a la voluntad del Padre, para encarnarla y hacerla vivir;
Negro: Uriel
El Negro es signo de quien jamás se inclina ante la humanidad sino que hace fuertes y santos en el único verdadero Amor;
Marrón: Rafael
El Marrón es signo de la obediencia viva que con sacrificio hace comprender cómo hay que estar listos al Mando di Dios;
Blanco: Gabriel
El Blanco es el color de la santidad que pertenece a los hijos de Dios, signo de la pureza viva que con amor se manifiesta, para instruir las gentes y reconducir a todos bajo el único Pastor, que en el signo de la Luz manifiesta la eternidad, la única Eternidad que desgarrará el tiempo humano para hacer que todos venzan y arriben todos delante de Su Trono;
Luz: Miguel
La Luz manifiesta el Victorioso, donde está el Trono de Gloria y de Santidad absoluta.Los Siete Coros Angélicos
En torno al Trono, que es Centro, el Vértice, están Siete Coros Angélicos.
Cada Coro está formado por miríadas de ángeles.
Al mando de cada Coro angélico, al que pertenecen innumerables Ángeles, hay un Arcángel, que lo gobierna. Cada Arcángel pertenece al Coro que gobierna.
Cada Coro refleja una Virtud y lo que la Virtud tiene que cumplir, a fin de que en la unión de los Coros se puedan cantar himnos a Aquel que es, para reconducir a todos en la eterna Luz.
Cada Coro Angélico sabe lo que debe hacer, cómo actuar, cómo hacer toda acción, cómo poder dar fruto en abundancia.
Los Coros Angélicos forman círculos concéntricos puestos sobre un único plan horizontal que se funden en el Centro, donde está el Trono de Dios, llegando a ser un único Círculo que no tiene ni inicio ni fin.Los Siete Coros Angélicos son los de los:
Querubines
Los Querubines son los que tienen la máxima atención en lo que pasa sobre la Tierra: refieren las acciones de los Arcángeles y hacen luminosa toda acción. Viven todos en una armonía total, sabiendo que su ayuda al pueblo está viva. Coparticipan en el resultado final. Alaban a Dios y dispensan Sus gracias. Acogen las oraciones que se levantan de la Tierra y, con su oración y sus cantos, las hacen llegar directamente al Trono del Cordero, para hacer que todo pueda recaer y concurrir al Bien supremo, que es la Salvación de las almas.Serafines
Los Serafines son los que resplandecen con esplendor y amor, que dan brillantez al corazón, para hacer que cada acción pueda cumplirse completamente y adornar los corazones de quien recibe la acción. Los Serafines tienen la mirada directamente entre el Cielo, es decir, el Rostro de Jesús, y la Tierra. He aquí la palabra y el nombre «Serafines»: pureza y santidad.Potestades
Las potestades son las que manifiestan el poder de Dios dado a los que en el Nombre de Dios quieren servir al Padre, Sumo Bien. Ellos distribuyen Su Bien a todos, sin reservar para sí lo que se recibió: el poder concedido por el Padre a los hijos de Dios. Importante no es lo que se obtiene, sino lo que se dona. En el mundo, el corregidor (el “podestà” en italiano, NdT) era aquel que tenía mucho y guardaba mucho para sí. En el ámbito divino, las potestades son aquellas que tanto derraman.Dominaciones
Las Dominaciones son quienes acogen todo pensamiento, toda acción santa y la devuelven al Padre, para que el Padre pueda derramar sobre los frutos que lo necesitan todo Su bien y dominar con todo Su Amor aquellos corazones para no perderlos más.Tronos
Los Tronos son los que hacen de la oración su incesante cotidianidad, porque sentados y victoriosos ofrecen todo lo que el Padre les dona por el bien de la humanidad, por el Bien, a fin de que venza sobre el mal. Viva está la oración e incesante. Indican el Camino que conduce al Trono sobre el cual está sentado el Rey de los reyes y Señor de los señores.Ángeles Supremos
Los Ángeles supremos son los guardianes del Templo, los que escudriñan, miran, pero sobre todo infunden seguridad a todo el pueblo santo. Estos Ángeles encarnan la fidelidad e intentan transmitir a todos la voluntad viva de perseverar en la fe: combatir la buena batalla y conservar la fe, enfrentando toda vicisitud de la vida encomendándose en toda circunstancia al Bien Supremo, entonces proclamar Su Nombre, defenderLo, para poderse defender con la fe en el único Dios. Son los Ángeles elegidos: aquellos que viven constantemente sólo el Cielo, delante de y al Mando de Dios. Son Ángeles supremos pero esto no significa que exista desigualdad entre los ángeles; hay tareas y roles distintos pero todos juntos, de manera coral, actúan en el único Mando de Dios.Embajadores
El Séptimo Coro Angélico está puesto donde está el Trono de Dios: un único nivel que nivelará todo. Los Ángeles que pertenecen a este Coro son los Embajadores de la Palabra, del Verbo, que es Dios. Llevan sobre la Tierra el mensaje que cada vez el Cielo quiere enviar, que se trate de una advertencia u otro mensaje. El Embajador es aquel que anuncia lo que es inminente. La delicadeza de su tarea es la de saber interpretar y acoger cada mensaje, el anuncio de todo acontecimiento, al que sigue la acción.
La tarea de los Arcángeles
De la Revelación de Jesús a María G. Norcia, “Los Arcángeles”, 29/09/1986:
“Los Arcángeles cuidan constantemente de las cosas de Dios sobre la tierra: sólo si los hombres no los escuchan su misión fracasa.” (…) “¡Bienaventurado quien tiene a su lado un Arcángel! Él se sirve de una fila de Ángeles a Él encomendados, en casos de necesidad”.
En el momento en que cada ser humano nace, Dios Padre asigna a cada uno un Ángel de la guarda (o un Arcángel), hasta la muerte, cuando el alma retorna a Dios.
De la Revelación de Jesús a María G. Norcia, “Los Arcángeles”, 29/09/1986:
“Arcángeles y Ángeles están siempre presentes en las funciones religiosas y en las oraciones de las almas sinceras. Son poderosos intermediarios entre Dios y los hombres, e inatacables por las fuerzas del maligno”. (…) “Rogadles siempre, a estos Arcángeles, y tendréis gran ayuda tanto en vuestras necesidades espirituales como materiales”.
Cuanto más son dóciles los hombres y escuchan a sus Ángeles de la guarda y a los Arcángeles (rogándoles cada día, estableciendo con ellos un diálogo vivo y total), tanto más el maligno y sus ángeles no podrán hacerles ningún daño. Los Ángeles y los Arcángeles asisten con gran eficacia a los hombres en toda necesidad de la vida, tanto espiritual como material.La Escalera de Oro
María Santísima ha revelado a María G. Norcia que en la Pequeña Cuna del Niño Jesús está puesta la Escalera de Oro, la Escalera de Luz, que une el Cielo con la Tierra. “En la Pequeña Cuna veo San José… Lo circunda mucha luz. Con la mirada me hace notar una gran escalera de luz, muy luminosa, de la cual baja la Virgen con el Niño en brazo. ¡Qué bella es! Está acompañada de muchos Ángeles y Santos con el sonido de las trompetas. Cuando llega abajo, se sienta sobre el trono, posa el Niño sobre las rodillas y ellos se postran todos a sus pies para honrarla. Veo incluso muchas almas, como figuras de luz, que suben y bajan. La Virgen dice: «La escalera de oro es el pasaje entre el Cielo y la Jerusalén donde suben todos los verdaderos hijos de Dios. No pueden acceder a ella almas incapaces de hacer el bien hacia Dios y hacia el prójimo»” (Revelación de María Santísima a María G. Norcia, “La Sagrada Familia y la Escalera de Oro”, 25/12/1988).
En la Nueva Jerusalén, Rincón de Paraíso en la Tierra, Dios ha puesto la Escalera, vislumbrada por el Patriarca Jacob (Gen 28,12): la Escalera desde la cual poder subir y contemplar las maravillas de Dios, la Escalera de conjunción que los Ángeles y los Santos cotidianamente atraviesan, para alabar a Dios y derramar Sus gracias sobre la Tierra.
Los Ángeles y los Arcángeles suben y bajan al Mando de Dios de esta Escalera para renovar la Tierra y hacer que los hombres de buena voluntad se sientan cada vez más en pleno contacto con Dios, desempeñando cada tarea, cada misión, para hacer que la Obra de Dios dé fruto, en todos aquellos corazones que quieren acoger la Voluntad divina.
PROCLAMACIÓN
Como Pontífice de la Iglesia Cristiana Universal de la Nueva Jerusalén
DECRETO
la institution de la FIESTA de los SIETE ARCÁNGELES
y establezco que ésta se celebre el 29 de septiembre.
28 de septiembre de 2025
Vigilia de la Fiesta de los Arcángeles
El Pontífice
Samuele
