El soplo del Espíritu Santo
(Borrador)
El soplo del Espíritu Santo, en esta Tierra de Amor está vivo, constante y continuo. Regenera a los corazones, vuelve a donar a los corazones la frescura original que era en el pensamiento del Padre.
Quien quiere descubrir la Morada de Dios venga en la Isla Blanca, donde la pureza de la fe es total.
Quien quiere experimentar los dones del Altísimo ponga el pie en la Tierra de Amor y será invadido por la celestialidad, que permea los corazones y aprieta los corazones en un abrazo profundo.
Quien quiere vivir aunque sea un solo instante de libertad, venga en la Isla del Amor del Padre y será refrescado en el corazón y en el alma. Y cuando el corazón se abre no puede estar sin el agua viva que brota del Corazón del Padre, que vuelve a donar la vida, transmite la cristiandad verdadera, la pertenencia al único Dios, que se manifiesta en el Hijo bajado para regenerar los corazones, reunirlos en el único pueblo santo que contempla a Dios.
He aquí la acción salvadora que esta Madre Iglesia quiere donar a la humanidad entera, para rescatarla de las tenazas del enemigo de Dios. Quiere rescatar todos aquellos corazones que han sido despojados del Tesoro más bello: la fe, la verdadera fe en Cristo Señor, en Sus palabras, en Sus enseñanzas que son la vida.
Para cada hombre y mujer de buena voluntad en la base de su cotidianidad debe estar el verdadero Amor, que en esta Cuna de Amor es Persona.
El Espíritu Santo viene y sopla en la Tierra de Amor para santificar los corazones de todos aquellos que poniendo el pie en la Pila llena del Espíritu del Padre piden las gracias que el Padre ha prometido.
Por cada hijo que abrirá el corazón la abundancia del Padre será vertida, para llenar el corazón a fin de que aquel corazón pueda por consiguiente llenar a otros y otros más, porque inagotable.
Es la esencia del Amor del Padre.