El Tabernáculo del Padre
(Borrador)
La Nueva Jerusalén es la Morada del Padre. En la Tierra de Amor elegida por el Padre está el Altar de Dios. En esta Tierra de Amor Dios Padre Omnipotente ha puesto Su Tabernáculo, vivo y santo.
Todos aquellos que se arrimarán ante el Tabernáculo con sinceridad de corazón recibirán la recompensa del Padre. Éste es lo que el Padre ha dicho a la Mujer de Dios y éste es lo que el Espíritu del Padre reafirma y que nuevamente viene a volver a llevar en los corazones.
Todos aquellos que ante el Tabernáculo de Amor del Padre piden con Fidelidad viva y profunda recibirán Su Gracia.
Todos aquellos que ante el Tabernáculo del Padre se reconocen pecadores serán purificados por el Fuego de Su Amor, que infundirá en su corazón la verdadera sabiduría y el verdadero conocimiento de Dios Padre Omnipotente, que a través del Espíritu del Hijo, mandado para volver a santificar los corazones, obtendrán ya ahora formar parte del Reino prometido.
Todos aquellos que ante el Tabernáculo del Padre reconocen en Cristo el Hijo de Dios, recibirán por medio del Espíritu Su Cuerpo y Su Sangre, para estar unidos en el único Cuerpo místico que es la Iglesia Cristiana Universal de la Nueva Jerusalén, querida por el Padre para atar todos los corazones de buena voluntad a Su Corazón de Padre Bueno y Justo, Santo y Misericordioso.
Aquí, en esta Tierra de Amor, vivo está el conocimiento y la pertenencia al Dios Uno y Trino. Cuanto más el corazón de aquellos que se arriman al Tabernáculo de Dios se abre, más el Amor del Padre se verte en los corazones de los hijos de Dios y de todos aquellos que están animados por la buena voluntad.
En esta Tierra de Amor, pila del Espíritu Santo, el Padre vive, escucha, mira, purifica, cancela toda mancha, cuando ve limpidez del corazón, espontaneidad del abandonarse a Su voluntad, gratitud y respeto. En aquel instante el Padre tiende Su mano para volver a levantar para que se vuelva a vivir una vida recta, santa que reconduzca los corazones a la autenticidad cristiana, para redescubrir la belleza de la cristiandad libre, ligera de muchos pesos que aplastan el alma y hacen el corazón esclavo de muchas cadenas.
En la Tierra de Amor elegida por el Padre para la salvación de la humanidad el Padre libera los corazones de toda cadena que la humanidad ha querido poner para esclavizar y hacer todos víctimas no del Amor de Cristo, sino de un amor inconsistente y voluble. Ser víctimas del Amor de Cristo significa recibir Cristo en el corazón y renacer a vida nueva. Ser víctimas para el mundo pero santos para Dios.
De esta Tierra de Amor el Padre volverá a levantar cada corazón que ha seguido creyendo, obedeciendo y respetando la Ley de Dios, los Mandamientos del Padre, Su voluntad, para donar a los hijos de Dios la perseverancia de combatir hasta el final y triunfar junto a María, la Madre Iglesia, la Nueva Jerusalén.
Los Hijos de María triunfarán en este Valle, porque este Valle será purificado en el íntimo. Será cancelada la mentira que profana el Valle elegido por el Padre porque en esta Tierra de Amor el Padre ha instaurado Su Morada, viva y santa, en el Corazón de una Mozuela, que ha acogido en el Corazón el Hijo de Dios para renovar esta Tierra y para volver a partir de esta Tierra, a fin de que la cristiandad pudiera nuevamente circular en el mundo.
La amonestación del Padre se levanta de esta Tierra para alejar todo enemigo. Amonestación de amor para quien al final vuelve a creer en la potencia de esta Tierra; amonestación de justicia para quien aún más ásperamente quiere arremeterse contra la Casa del Padre.
El Arca del Padre, el Arca de la nueva Alianza, barqueará cada hijo que quiere vivir el Espíritu de la Nueva Jerusalén.