La intervención del Padre en la historia Y la decadencia de la iglesia de Roma
(Borrador)
Dios Padre Omnipotente es Aquel que es. En la Iglesia Cristiana Universal de la Nueva Jerusalén se venera Dios, Padre Omnipotente; se venera Su Hijo, unigénito Hijo del Padre, que a través de la acción del Espíritu Santo penetra los corazones y confirma a Sus hijos Su viva cercanía, Su vivo y total sentimiento de Amor. Aquel sentimiento de Amor que anima cada corazón de buena voluntad que en esta Tierra, acogido por María, Madre y Esposa fiel, redescubre la fidelidad auténtica en Cristo Señor, en todo lo que es y pertenece al Padre; redescubre la espiritualidad, que se intensifica cuanto más la predisposición del corazón es viva y total.
En la Nueva Jerusalén, la Tierra de Amor donada por el Padre a la humanidad, se viene por descubrir, vivir y acoger el mensaje cristiano, único mensaje de salvación por el mundo entero, única ancla de salvación a la cual aferrarse y volver a subir de una vida monótona, anónima y de sumisión total a una humanidad que quiere humanizar todo, alejando los hijos de Dios de la enseñanza paterna, una enseñanza que a través del Hijo de Dios ha llegado a todas las gentes.
Universal es el mensaje del Hijo: un mensaje original que debe hacer comprender y suscitar en los corazones el único Camino que conduce al Corazón del Padre. El Camino impregnado de espiritualidad, porque a través de la acción del Espíritu Santo trastorna los corazones y hace comprender cuál es el Camino maestro con respecto a otros caminos retorcidos, que no conducen a la espiritualidad verdadera, sino a una espiritualidad humanizada, que pone al centro el hombre y que a través de la enseñanza del hombre vestido de blanco engaña las gentes, engaña los hijos, engaña todos aquellos que no han sabido mantener viva la Flama del Amor del Padre. Aquella Flama que por siglos el Padre ha alimentado con Sus signos donados al mundo: los enviados del Padre, que han hablado, que han amonestado y que han profetizado.
La iglesia de Roma, que habría debido permanecer en perenne contacto con el Espíritu del Padre, ha querido, voluntariamente, apagar el entusiasmo e interrumpir la comunicación Cielo-Tierra. Por esto, con egoísmo humano, por mero interés humano, la iglesia de Roma ha querido declarar terminada la acción del Espíritu Santo en la historia. Para la iglesia de Roma la revelación ha terminado. Para la iglesia de Roma todo ha permanecido a hace 2000 años. Pero el Padre está vivo. El Espíritu del Padre está vivo. El Espíritu del Padre habla y se manifiesta en la historia. Cuando los hombres Lo acogen, todo avanza. Sin embargo, cuando son los hombres a traicionar voluntariamente el Espíritu de Verdad, es el Padre que avanza. Y el Padre avanza no según lo que es el pensamiento de los hombres sino según Su Voluntad. Son los hombres que deben adecuarse a la Voluntad y al Pensamiento del Padre, no lo contrario.
He aquí que a tiempo, el Padre Bueno, Santo y Justo, ha mirado el corazón de una Mozuela, Su Sierva fiel; ha mirado a un “rincón de Tierra”, llamándolo “Paraíso en Tierra”, donde el Padre habría y ha puesto todo Sí mismo, Su esencia y Su sustancia, para defender la Verdad, para defender lo que Santo es y que Santo, en otra casa, debería permanecer. La Iglesia de Roma ha traicionado el Espíritu del Padre, para adorar otro espíritu que no es de Dios. El Padre ha intervenido personalmente en la historia, a fin de que no se apagara del todo en el corazón de Sus hijos la pertenencia al Espíritu Santo, que es Padre E hijo, que es Amor sustancial del Padre y del Hijo.
El Corazón del Padre se ha manifestado. El Corazón materno se ha prodigado, donando toda Si misma, a fin de que el mensaje de Amor que proviene de la Nueva Jerusalén pudiese nuevamente expandirse, nuevamente circular entre los pueblos. Todos aquellos que ahora no comparten, obstaculizan y quieren detener la acción del Espíritu Santo no provienen del Padre sino provienen de la acción satánica que intenta interrumpir, apagar la Flama del Padre, que arde en esta Tierra de Amor, que arde en el corazón de los hijos del Padre.
La acción satánica intenta nublar las conciencias de los hombres, haciéndoles creer que cuiden los destinos de la humanidad. He aquí que aún más la acción diabólica intenta hacer acoger a los hombres la teoría de un “nuevo humanismo” que se pone como objetivo aquel de salvaguardar el hombre y sus presumidos “derechos”. Entonces en el centro se pone el hombre y su pensamiento, no Dios y Su Pensamiento. Esta es la acción solapada pero sutil que en la iglesia de Roma el hombre vestido de blanco y sus fieles ministros están conduciendo, alejando los hombres del verdadero Dios, de Cristo y de Sus enseñanzas auténticas, del Tesoro que el Espíritu del Padre ha puesto en cada corazón.
He aquí que la intervención de Dios Padre en la historia, que interviene e intervendrá en defensa de Sus hijos, para que lo que debe surgir cada vez más surja, para hacer comprender la Verdad, la única Verdad, donde reside la Verdad del Padre, que interviene e intervendrá a fin de que lo que ya es podrido caiga definitivamente, a fin de que aquellos que han voluntariamente renegado a Su Espíritu experimenten Su mano que no salva sino acelera la destrucción que está en curso. En la Iglesia de Cristo derrumbará el Patio de Roma.
Muchos serán aquellos que permanecerán sorprendidos de la decadencia del Patio de Roma. Muchos serán aquellos que han puesto su confianza en el hombre vestido de blanco y que debido a su indolente compasión caerán, junto a su cátedra. Comprenderán qué significa caer; comprenderán el dolor de la caída; comprenderán lo que han actuado. Serán presa de su mismo engaño. Por un lado, en la Casa, en la Iglesia que pertenece al Padre, se experimentará cada vez más la verdadera armonía; por el otro, en la casa, en la iglesia presa del espíritu diabólico, la confusión siempre más imperará. Como ha sido profetizado, en aquella casa no hará paz sino cada vez más guerra: cardenales contra cardenales, obispos contra obispos, sacerdotes contra sacerdotes.
He aquí el continuo perseverar del hombre vestido de blanco para atraer todos a sí; su continuo actuar para controlar todo y todos, porque espasmódica es su continua búsqueda de muchos pretextos para poder engañar y erigirse, como “aquel que acoge”, “aquel que salva”, “aquel que comprende”. Pero ahora se empieza a advertir la tierra que tiembla. Se empiezan a comprender los malestares que en muchos corazones empiezan a aflorar. He aquí su incapacidad que vuelve, su no saber gestionar las situaciones.
Cuando no se está animados por el espíritu de fraternidad, por el Espíritu Santo que une, de Su acción salvadora, se pierde la concentración y todo derrumba. Cuando se quieren golpear los puntos clave de la doctrina cristiana, todo decae. La decadencia está en marcha: en los valores, en el ejemplo, en las palabras, en los gestos, en los hechos. He aquí que de cristiano es aquella casa, en la iglesia de Roma, ya no está nada.
La Roca jamás caerá, porque pertenece a Dios. La Roca es Dios. Sólo de la Roca fluye el agua viva, que sacia la sed de las gentes, en la universalidad de la Iglesia de Cristo. Con esta concienciación, la voz de esta Iglesia se levanta para hacer un llamamiento al corazón de todos los hijos de Dios y de todos los hombres y mujeres de buena voluntad. “Permaneced fieles al Espíritu del Padre. Sed animados por la buena voluntad. Haced de la Voluntad del Padre vuestro camino cotidiano, para poder vencer toda tentación, alejar toda insidia y estar siempre en el único Cuerpo que avanza y que devolverá el orden y la santidad: Iglesia Cristiana Universal de la Nueva Jerusalén. La Nueva Jerusalén que avanza; la Nueva Jerusalén que alejará quien es una carga; la Nueva Jerusalén que echará aquellos que no están animados por el espíritu fraternal; la Nueva Jerusalén que en la esencia y en la sustancia, defenderá, proclamará y se erigirá, para acercar cada vez más todos al Cielo. Y la celestialidad invadirá cada corazón”.
En el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.