15 de agosto 2020

Evangelio de Lucas, capìtulo 1,46-55

 

Y dijo María: «Engrandece mi alma al Señor
y mi espíritu = se alegra en Dios mi salvador =
porque = ha puesto los ojos en la humildad de su esclava, = por eso
desde ahora todas las generaciones me llamarán bienaventurada,
porque ha hecho en mi favor maravillas el Poderoso, = Santo es su nombre =
= y su misericordia alcanza de generación en generación a los que le temen. =
Desplegó la fuerza de su brazo, dispersó a los que son soberbios en su propio corazón.
= Derribó a los potentados = de sus tronos = y exaltó a los humildes. =
= A los hambrientos colmó de bienes = y despidió a los ricos sin nada.
= Acogió a Israel, su siervo, acordándose de la misericordia =
– como había anunciado a nuestros padres – en favor de Abraham y de su linaje por los siglos.»