Magisterio 2018-03-09T14:47:17+00:00

Magisterio

Actos de Magisterio

La Doctrina

El hosanna de los hijos de Dios al Rey de los reyes
en contraposición al homenaje del Vaticano
al santón indio

 

  1. Los verdaderos hijos de Dios viven para rendir honra y gloria a Cristo, el Hijo de David (Mt 21, 9), el Rey de los reyes y el Señor de los señores (Ap 17,14; 19,6; Dt 10, 17; 1Tm 6,15): a Él sólo toda honra y gloria y gracias por los siglos de los siglos (Ap 4,9).

  2. Los hijos de la Luz viven para manifestar abiertamente la propia pertenencia a Cristo, el Príncipe de la Luz, el Príncipe de la Paz (Is 9,5), el único Camino, la sólo Verdad, la Vida eterna (Jn 14, 6a). Nadie va al Padre sino por medio de Cristo (Jn 14,6b). Quien conoce al Hijo, conocerá también al Padre (Jn 14,7).

  3. Conscientes de esto, los hijos de Dios quieren vivir la rectitud; vivir la obediencia al Padre; vivir el respeto de la cristiandad. Quien ama a Cristo es recto ante Dios y ante los hombres, siguiendo el ejemplo de Cristo, verdadero Hombre y verdadero Dios. Ser rectos, para un cristiano, significa respetar los Mandamientos del Padre y del Hijo (Jn 15,10; 1Jn 5,3) y Sus enseñanzas auténticas. Los hijos viven la obediencia al Padre con amor, no por obligación. Como el Hijo con amor obedece al Padre (Hb 5,8; Ro 5,19b), de la misma manera los hijos obedecen al Hijo (Hb 5,9), para hacer juntos la voluntad del Padre y ser todos juntos obedientes a la verdadera fe (Ro 1,5), que en Cristo, el Rey de los reyes, el Señor de los señores, se manifiesta. Los hijos de Dios quieren respetar la verdadera cristiandad, respetando la única y verdadera Doctrina (1Tm 4,6), que es Cristo. Quien respeta la Persona de Cristo, la única y verdadera Doctrina (Mt 22,33), posee al Padre y al Hijo (1Jn 9b). Quien no respeta Cristo, quien va más allá y no se atiene y no respeta Sus enseñanzas, no posee a Dios (2Jn 9ª). Quien no posee al Padre, niega al Hijo (1Jn 2,23a). Quien anula el Pensamiento del Padre, que en el Hijo se manifiesta, niega al Padre y al Hijo y manifiesta estar animado por el espíritu del anticristo (1Jn 2,22).

  4. Cristo es la única y verdadera Doctrina para los hijos de Dios. Fuera de Cristo no hay salvación (1Ts 5,9). Uno solo es el mediador entre Dios y los hombres: Cristo (1Tm 2,5), verdadero Hombre y verdadero Dios.

  5. Aquellos que habían sido llamados a ser hijos primogénitos han renegado del llamado y profanado la primogenitura (Gn 25,33; 1Cr 5,1b). Los ministros de la “vieja Jerusalén” (Mt 23,37) han anulado la cristiandad. Han minado sus fundamentos, golpeando sus dos pilares fundamentales: la familia, anulando la indisolubilidad del matrimonio (Cartas Apostólicas en forma de ‘Motu proprio’. “Mitis Iudex Dominus Iesus” y “Mitis et misericors Iesus’, 15/08/2015) y allanando el camino para formas de unión que familia no son, avalando enseñanzas contrarias a la Verdad (Exhortación Apostólica “Amoris Laetitia”, 19/03/2016); y la sacralidad de la vida, golpeada tanto en la fase embrionaria, disminuyendo en los hechos – y más allá de las palabras – la gravedad de la interrupción voluntaria de la vida (Carta Apostólica en forma de ‘Motu propio’ “Misericordia et misera”, par. n.12, 20/11/2016), como en la fase final, allanando el camino para el “fin de la vida” y para el “acompañamiento del morir” (“Mensaje a los participantes al encuentro World Medical Association sobre las cuestiones del fin de la vida del 16-17 de noviembre de 2017”, 07/11/2016).

  6. El vértice de la “vieja Jerusalén” ha menospreciado a la Personalidad de Cristo y a Su Persona, afirmando públicamente: que sobre la Cruz Cristo se hizo “diablo” (04/04/2017), “serpiente” (15/03/2016), “pecado, maldito, maldición de Dios para nosotros” (12/03/2017); “serpiente, feo que apesta” (14/09/2015); que “el Vía Crucis es la historia del fracaso de Dios” (27/11/2015); que “Jesús hace un poco el tonto” (16/06/2016).

  7. Para los vértices de la Iglesia de Roma Cristo ya no es el único Camino que conduce a la salvación. El proselitismo ha sido más veces condenado y definido por el pontífice romano “una solemne tontería” (01/10/2013), “un pecado gordo” (01/10/2016). Tal doctrina anula y reniega de la enseñanza de Jesús que, antes de subir al Cielo, ha comandado a los cristianos “ir por todo el mundo y predicar el evangelio a toda criatura” (Mc 16,15). El Proselitismo es, entonces, un mandamiento de Jesús. Definir el proselitismo una “solemne tontería” es afirmar que las palabras de Jesús son una solemne tontería. Y esta es una solemne blasfemia. Además, para el romano pontífice los “hijos de Dios” ya no son los cristianos bautizados, sino todas las “criaturas” son “hijos” (20/09/2016; 29/03/2017). Esta doctrina es contraria a la enseñanza de Jesús, que dice que “el que crea y sea bautizado, se salvará; el que no crea, se condenará” (Mc 16,16). Sólo quien cree en Cristo (Jn 1,12) y es bautizado en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo (Mt 28,19) es “hijo” de Dios (ya no “criatura”); y respetando los Mandamientos (Mt 28,20) se salvará.

  8. Para los vértices de la Iglesia de Roma Cristo ya no es la única Verdad. El pontífice romano ha afirmado que no se debe hablar, ni siquiera para quien cree, de “Verdad Absoluta” (04/09/2013); que no existe el Dios católico, universal (01/10/2013). El Pensamiento del Padre, que en Cristo se manifiesta, ya no es el pensamiento-guía de aquella casa. En la Iglesia de Roma ya no se sigue la verdadera Doctrina, Cristo, sino todo se transforma en “pensamiento”: un pensamiento subjetivo, según conciencia (01/10/2013), humanístico y relativístico, donde todo es humanizado y relativizado, donde en el centro de todo ya no está el Padre, Su Pensamiento, Su Palabra, Su Verdad absoluta, Cristo, sino el hombre y su pensamiento relativo.

  9. Para los vértices de la Iglesia de Roma Cristo ya no es la Vida eterna para conquistar, viviendo como santos, como Cristo es santo (1P 1,16). La salvación es considerada por el pontífice romano como “regalo” gratuito y unilateral de Dios (25/03/2014; 4/11/2014; 15/10/2015; 16/12/2015; 24/09/2017; 19/10/2017) y no una conquista de quien cotidianamente se dona a Cristo para vivir Su Misa viva, continua y palpitante y coparticipar al Misterio de Redención.

  10. La verdadera Doctrina, que es Cristo, ha sido aguada hasta ser anulada, queriendo “mezclar” Cristo y el cristianismo con las otras filosofías religiosas presentes en el mundo, para hacer confluir todos en una nueva filosofía religiosa mundial que anula la primacía de Cristo. El Padre y el Espíritu Santo, en Cristo y en Su Sacrificio (Lc 22,20) han constituido “la” nueva religión, aquella cristiana, estipulando con los custodios de la cristiandad la nueva Alianza (Hb 8,8), abrogando la precedente. Sin embargo, el romano pontífice, visitando la sinagoga hebrea de Roma ha afirmado que “la Iglesia [de Roma] reconoce la irrevocabilidad de la antigua alianza y el amor fiel y constante de Dios por Israel” (17/01/2016). Tal afirmación, que el mismo pontífice romano había ratificado en un precedente documento de magisterio (Exhortación Apostólica “Evangelii Gaudium” par. n.247, 24/11/2013) es contraria a la Nueva Alianza establecida por el Padre en Cristo en el Misterio de Su Sacrificio de Salvación (Mt 26,28; Mc 14,24; Lc 22,20). Una es la Alianza que el Padre establece con Su pueblo. Y en el momento en el cual la Nueva Alianza es establecida, la precedente se revoca (Hb 8,13).

  11. Aquellos que, en la Nueva Alianza, han sido llamados a administrar la Viña del Padre se han convertido en apostatas. Tras haber apaleado a los siervos y a los profetas mandados por el Padre, han nuevamente renegado del Hijo (cf. Mt 021,33-42), matado a la Doctrina. Cristo, la Piedra, ha sido nuevamente descartado (Lc 20,17). Cristo ya no es la piedra angular (Mc 12,10), la cabeza de ángulo (Sal 118,22) de la Iglesia querida por el Padre (Hch 4,11). El Pensamiento original del Padre ya no es. Cristo ya no es el centro. La primacía de Cristo y de la Cristiandad es malvendida. Las otras filosofías religiosas están consideradas en el mismo nivel que el cristianismo, como manifestado en el video mensaje del pontífice romano (“Intención de oración de Papa Francisco para el mes de Enero 2016”), difundido sardónicamente durante la solemnidad cristiana de la Epifanía, el día en el cual los cristianos católicos, entonces universales, celebran la manifestación de Cristo a las gentes, al mundo entero (06/01/2016).

  12. En la “vieja Jerusalén” el Misterio del Dios Uno y Trino es anulado y profanado. “Dentro de la Santísima Trinidad todos están peleándose a puerta cerrada, mientras que fuera la imagen es de unidad”, ha afirmado el romano pontífice (17/03/2017). La viva acción del Espíritu Santo en la historia es renegada y detenida a hace dos mil años. Cristo ya no es adorado como el Rey de los reyes. El Pensamiento del Padre que en el Hijo, el Verbo encarnado (Jn 1,14), se manifiesta, ya no es.

  13. La Iglesia de Roma querría hacer vivir ahora al mundo otra paternidad, que no es la de Dios Padre Todopoderoso, que en Cristo se manifiesta, sino la paternidad de aquel que se proclama “padre”, hecha vivir como un peso que aplasta en el aparente “amor”. Un “amor” que no lleva a Cristo, el Amor hecho Persona. La palabra “amor” es en realidad utilizada de manera engañosa, seguramente no cristiana, para rendir honra y gloria al espíritu que era en Sai Baba, aquel que en la palabra “amor” quiere atraer todos a sí, para unir las más grandes religiones en una, única, para ser venerado como “dios”, denigrando de esta manera el verdadero Padre y Su Proyecto de Salvación, que se cumple en el Hijo, Cristo, mandando por el Padre para que en el Hijo el Padre sea adorado y glorificado (Jn 12,28; 13,31;17,4-5).

  14. Sólo comprendiendo el espíritu anticristiano que vive en el corazón de muchos que habitan aquella casa se puede comprender el homenaje y el tributo que el Vaticano, el 23 de noviembre, rinde nuevamente al santón indio Sai Baba, en el día del aniversario de su cumpleaños. El pasado 31 de octubre (el aniversario de la reforma protestante), el Vaticano ha oficialmente comunicado la emisión de un sello conmemorativo de Martín Lutero por el día 23 de noviembre, aunque el mismo Lutero es todavía “oficialmente” excomulgado y marcado como “hereje” por la misma Iglesia de Roma (y esto manifiesta, además de la hipocresía, el tributo sutil ofrecido en “homenaje” a Sai Baba). En dicho sello conmemorativo, a los pies de Cristo en Cruz, Lutero (padre del protestantismo) está representado en lugar de la Virgen Santa (Madre de la cristiandad), mientras Melanchthon (fiel amigo de Lutero) está representado en lugar de Juan (el Apóstol del Amor, fiel amigo de Jesús), que a edad avanzada ha sido llamado por el Espíritu Santo a redactar y sellar la profecía descrita en el Libro del Apocalipsis, que anuncia la apostasía de la Iglesia de Roma, descrita con el nombre de “Babilonia” (Ap 14,8; 16,19; 17,5; 18,2.4.9-10.20-21), “ramera” (Ap 19,2), “prostituta” (Ap 17,1.15-16) que traiciona al esposo, Cristo, el Cordero nuevamente inmolado (Ap 5,6; 13,8). Por voluntad del Padre el Esposo celebra las bodas (Ap 19,7.9b) con la Esposa (Ap 19,7; 21,2.9; 22,17), la mujer vestida de sol (Ap 12,1), la Madre Iglesia, la Nueva Jerusalén (Ap 3,12; 21,2.10), que en el Espíritu genera el Hijo (Is 66,7; Ap 12,5) en el corazón de los hijos de Dios, en la renovación de la nueva Alianza querida por Dios Padre Todopoderoso por el triunfo definitivo de la Iglesia de Cristo sobre el mal y sobre la muerte (Ap 20,14; 21,4).

  15. Los verdaderos cristianos nunca anularán María, la toda bella, la toda pura, Aquella que ha donado al mundo el único Salvador, el Arca de la Alianza, nueva y renovada (Jer 31,31-33) con el “Pequeño Resto de Israel” (Is 4,3; 11,11.16; 37,4b.32; Jer 23,3-6; 31,7; 50,20; Ez 20,37; Mi 2,12-13; Sof 3,11-13; Zac 8,3-12; Ro 11,1-10) permanecido fiel a Dios y a Cristo, el Rey de los reyes.

  16. Los hijos de la Iglesia Cristiana Universal de la Nueva Jerusalén actuarán siempre, con la ayuda de Dios, en la rectitud, en la viva obediencia al Padre y en el respeto de la verdadera cristiandad, adorando y rindiendo culto sólo al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo (Mt 4,10; Dt 6,13), que en e Misterio del Dios Uno y Trino, encarnado (Jn 1,14) en la historia, se cumple.

  17. Nunca las puertas del Hades podrán prevalecer sobre la Iglesia de Cristo (Mt 16,18). La Iglesia de Cristo es la Iglesia animada por el Espíritu Santo y está formada por varios Patios. El Patio de la Iglesia de Roma ha apostatado, traicionado a la verdadera fe, la Doctrina, que es Cristo, para adorar a otro espíritu que no proviene de Dios. Como consecuencia de este, el Padre ha retirado del Patio de Roma Su Espíritu, renovando la Nueva Alianza con el Patio de quien ha permanecido fiel a Cristo y a Sus enseñanzas, en el cual se defenderá la pureza de la fe. Nunca nadie, ni en Cielo ni en Tierra, podrá detener la acción del Espíritu Santo, que procede del Padre y del Hijo. Los hijos de Cristo, animados por la viva acción del Espíritu Santo, siguiendo el ejemplo de los primeros hermanos cristianos, de los santos y de todos aquellos que han permanecido fieles a la única Doctrina, que es Cristo, anunciarán la palabra (2Tm 4,2), llevándola otra vez más a los nuevos paganos (Hch 28,28).

  18. “Que nadie os engañe de ninguna manera. Primero tiene que venir la apostasía y manifestarse el hombre impío, el hijo de perdición, el adversario que se eleva sobre todo lo que lleva el nombre del Dios o es objeto de culto, hasta el extremo de sentarse él mismo en el santuario de Dios y proclamar que él mismo es Dios” (2Ts 2,3-4).

  19. Los hijos de María, la Inmaculada del Espíritu Santo, perseverarán, para hacer triunfar Su Corazón Inmaculado, a fin de que en la viva oración y en la verdadera fraternidad la Iglesia de Cristo pueda manifestarse a todos los hombres de buena voluntad y triunfar sobre “Babilonia”, la “gran ramera” (Ap 17,5) que ha traicionado a Cristo y profanado la cristiandad.

  20. Te conjuro en presencia de Dios y de Cristo Jesús que ha de venir a juzgar a vivos y muertos, por su manifestación y por su Reino: proclama la palabra, insiste a tiempo y a destiempo, reprende, amenaza, exhorta con toda paciencia y doctrina. Porque vendrá un tiempo en que los hombres no soportarán la doctrina sana, sino que, arrastrados por su propias pasiones, se harán con un montón de maestros por el prurito de oír novedades; apartarán sus oídos de la verdad y se volverán a las fábulas. Tú, en cambio, pórtate en todo con prudencia, soporta los sufrimientos, realiza la función de evangelizador, desempeña a la perfección tu ministerio” (2Tm 4, 1-5).

  21. Cantos e himnos al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo; y a Aquella que ha generado para la humanidad el Salvador. A Cristo, el Rey del universo, el “¡Amén!” de los hijos de Dios. Alabanza, gloria, sabiduría, acción de gracias, honor, poder y fuerza, a nuestro Dios por los siglos de los siglos. Amén” (Ap 7, 12).

21 de noviembre 2017
Fiesta de la Presentación al Templo
de María Santísima

El Pontífice
Samuele

Documentos de Magisterio

2 julio 2017

La Iglesia Cristiana Universal de la Nueva Jerusalén, a consecuencia de la sentencia de muerte del recién nacido, Charlie Gard, hospitalizado en un hospital de Londres, manifiesta oficialmente su desconcierto por esta decisión y renueva la propia dolorida apelación en defensa de la Sacralidad de la Vida.

La Vida es un don. La Vida es el don más precioso que Dios, Padre Omnipotente, ha donado a la humanidad. Esta Iglesia ya se ha expresado con fuerza a fin de que se respetara el don de la vida (cf. El don y el respeto por la Vida). Ningún hombre, ninguna ley humana, puede autorizar a nadie a interrumpir o decidir apagar la flama de la vida, propia o de otros. Esta es una prerrogativa que pertenece sólo y únicamente a Dios Padre Omnipotente, Aquel que ha creado todas las cosas. A ningún ser humano se concede decidir cuándo un propio hermano o una propia hermana debe vivir o morir.

En este mundo, en esta humanidad, todo lo que no habría debido ser negociable ha sido malvendido. Todo ha llegado a ser relativo, insignificante. Y todo se vive de manera egoistica e individual. Ya no se conoce el significado de los conceptos fundamentales que están en la base de la convivencia civil, antes siquiera de aquella cristiana: “respeto”; “afecto”; “rectitud”. Incluso el “sentido común” ha fallecido. Ya no hay fraternidad sino individualidad. Todos intentan sólo y únicamente prevalecer sobre los otros, por intereses personales, egoisticos, con la sola finalidad de controlar todo y todos.

E incluso los responsables de las Instituciones, civiles e dichas religiosas, que por primeros deberían hacer escuchar la propia voz en defensa de los últimos, de los más débiles, de quien no tiene voz, permanecen en la mayoría de los casos en un silencio ensordecedor, ignorando los alaridos de dolor de muchos inocentes o permaneciendo indiferentes al dolor, como en el caso de Charlie Gard, al cual ha sido quitada incluso la libertad de esperar.

Este mundo está profundamente enfermo. Pero lo que está enfermo se hace aparecer como “normal”. Éste es el desafío que esta Iglesia, en este día, quiere lanzar al mundo: volcar todo lo que ahora se vive como “normalidad” pero que en la realidad es totalmente opuesto al Pensamiento original del Padre, en los temas fundamentales que reglan la convivencia civil y social, conceptos de gran actualidad como los de: “unión”; “familia”; “sacralidad de la vida”; “santidad”; “espiritualidad”.

Lo que debe ser comprendido bien es el “respeto de la libertad recíproca”, que nunca, en ningún caso debe fallecer, comprendiendo el verdadero significado de libertad donada al mundo por Dios Padre: alejar todo lo que hace morir el corazón para poder vivir lo que en realidad hace volar el espíritu. Sólo de esta manera se pueden alejar todas las formas de esclavitud que este mundo impone. Cuando se cree ser libres, aquel es el momento en el cual se es presa y rehén de alguien más. Lo que hace libres es sólo y únicamente la Verdad. No una verdad relativa sino “La Verdad”, absoluta, que se ha manifestado, se manifiesta y se manifestará al sólo y únicamente en el Hombre-Dios, Cristo, y en Sus enseñanzas.

Esta Iglesia invita todos a tener y estar animados por los mismos sentimientos que Cristo Jesús, como escribió San Pablo (Flp 2,5), para que cada hijo de Dios y cada hombre y mujer animado por la buena voluntad puedan respetar primariamente la Ley del Padre, que por amor de Sus hijos les ha donado el bien más precioso, la Vida; y que por inmenso e infinito amor, ha donado, ofrecido la Vida del Hijo a fin de que todos aquellos que en Él se reconocen puedan vencer la muerte para vivir la eternidad.

5 de abril de 2017

La Iglesia Cristiana Universal de la Nueva Jerusalén dirige su invitación a todos aquellos que se declaran cristianos y a todos los hombres y mujeres de buena voluntad que viven con respeto Cristo y el Misterio del Sacrificio de Cruz, a fin de que se ponga fin a la pública blasfemia del Pontífice de la iglesia de Roma hacia el Hijo de Dios y Su Sacrificio Salvador actuado sobre la Cruz.

En una homilía proclamada el día 4 de abril de 2017 en la Domus S. Martæ,el Pontífice de la iglesia de Roma, J.M. Bergoglio, ha dirigido, por la enésima vez, expresiones blasfemas con respecto a Nuestro Señor Jesucristo. El romano Pontífice, comentando la Sagrada Escritura, ha dicho textualmente que: «Jesús se ha “hecho serpiente”», «Jesús se “ha hecho pecado”», «[Jesús] ha tomado el aspecto del padre del pecado, de la serpiente astuta», para concluir afirmando que la Santa Cruz es «memoria de aquel que se ha hecho pecado, que se ha hecho diablo, serpiente, por nosotros».

La asociación de la Persona de Nuestro Señor Jesucristo a la “serpiente astuta” (que es satán); al “padre del pecado” (que es satán); y, por último, directa y explícitamente, al “diablo”, es una gravísima blasfemia que ningún cristiano puede tolerar permaneciendo sobremanera en silencio. Ya en pasado, comentando el Sacrificio Salvador de Jesús sobre la Cruz, el Pontífice romano había dirigido al Hijo de Dios epítetos ignominiosos y blasfemos, como la expresión repetida más veces de “serpiente” y aquella de “feo que provoca asco” (homilía del 14/09/2015). Además había supuesto que Jesús sobre la Cruz “blasfema” (homilía del 30/09/2014) y había llegado a afirmar públicamente que “el Vía Crucis es la historia del fracaso de Dios”(encuentro con los jóvenes en Kenia del 27/11/2015) y a definir la cruz una “locura, es decir el abajamiento del Hijo de Dios” (homilía de 29/02/2016).

En el periodo en que los cristianos auténticos están llamados a meditar sobre la Pasión de Jesús y sobre la importancia del Sacrificio Salvador del Hijo de Dios, preludio de Su Resurrección y de la Pascua de todos los cristianos, las afirmaciones del romano Pontífice son inaceptables y deben ser firme y públicamente condenadas por toda la Comunidad Cristiana, que no puede llegar a ser cómplice, en su silencio atronador, de las blasfemias del Pontífice romano dirigidas a Cristo.

Dios Padre ha enviado en el mundo a Su Hijo para hacer volver todos al recto Camino, para hacer recorrer a todos los hombres de buena voluntad el recto Camino, que llevaba directamente al conocimiento pleno de Dios, de manera perfecta (y no imperfecta, debido a la enseñanza distorsionada que aquellos que detenían el poder, los detentores de la ley de Dios, inculcaban a su gusto en el corazón de los fieles). Todo se ha cumplido y ha culminado en el momento más alto de la Obra del Hijo de Dios: donar a Sí mismo, sacrificar la propia Vida por el bien de todos. El Sacrificio Salvador de Cruz de Cristo es el extremo gesto que manifiesta la única Voluntad, aquella del Padre y aquella del Hijo, para abrir las puertas que conducen al Reino de Dios, a la salvación plena, a todos aquellos que están animados por la buena voluntad.

Este gesto ha sido la plenitud de un itinerario, de un camino. A nadie está permitido ahora, a distancia de además de dos mil años, blasfemar y trastocar impunemente aquel gesto, asociando la Persona del Salvador a aquella del “diablo”, de la “serpiente astuta”, del “padre del pecado”.

La iglesia de Roma, a causa de las afirmaciones hechas por su Pontífice, ha cometido un gravísimo delito hacia Dios Padre Omnipotente, renegando y mortificando la esencia y la sustancia del Misterio de la Redención que Jesús, el Hijo del Dios Viviente, ha cumplido por medio de Su Sacrificio de Cruz. La Iglesia Cristiana Universal de la Nueva Jerusalén apela a la Misericordiosa Justicia del Padre a fin de que tal culpa no recaiga sobre toda la cristiandad universal sino sobre aquellos que se han hecho culpables de tales blasfemias y sobre aquellos que, en su culpable inercia, aún conscientes de la gravedad de lo que está en curso, siguen tolerando todo como si nada fuera.

23 de noviembre de 2016

A tiempo la Iglesia Cristiana Universal de la Nueva Jerusalén ha exhortado todos los propios fieles y todos los hombres de buena voluntad a reunirse en oración para defender el don y la sacralidad de la Vida, que en Cristo se manifiesta plenamente. Ahora, en este tiempo, todo se comprende. La iglesia de Roma, por mano de aquel que la guía, ha promulgado una nueva ley (a través de la llamada carta apostólica “misericordia et misera”) que, en nombre de una falsa misericordia, humilla la sacralidad de la vida en la fase embrionaria, permitiendo a todos poder lograr fácilmente un vacío perdón, oferto a quien práctica y hace practicar la interrupción voluntaria de la vida de otra persona.

Ninguna ley humana puede permitir al hombre matar a otro hombre. Ninguna ley humana puede permitir al hombre juzgar quien debe vivir o quien debe morir, en cuales tiempos y en cuales modalidades. Ninguna mujer puede interrumpir voluntariamente el fruto de la vida que proviene de Dios. Ninguna llamada a una falsa misericordia puede atenuar la gravedad de hechos que necesitan un verdadero, convencido y profundo arrepentimiento que permita volver a ser en comunión con el Cuerpo Místico de Cristo.

El alarido de muchos inocentes grita delante del Padre, que ya ha manifestado su dura condena contra la iglesia de Roma que, en plena Apostasía, ha abjurado la verdadera fe en Cristo, Aquel que es Vida, para inclinarse al príncipe de las tinieblas, a un espíritu que es anti-cristo, que muchos en este día invocan para ser salvados. Uno solo es Aquel que salva: Cristo, el Rey de los reyes, el Señor de los señores, el único Salvador del mundo. Ninguna nueva filosofía religiosa a escala mundial, inspirada en un falso concepto de “amor”, podrá salvar la iglesia de Roma de la ira del Padre, que siempre más será manifiesta.

María, Madre Iglesia, Nueva Jerusalén, acoge la Vida, dona la Vida, defiende la Vida; no la interrumpe, no pide interrumpirla, no abraza quien, con voluntad y sin arrepentimiento, la interrumpe. La Iglesia Cristiana Universal de la Nueva Jerusalén condena cada abuso contra la vida, cada atropello contra la vida, cada engaño contra la vida. Una madre cuida la vida de los propios hijos, donando, si es necesario, la propia vida en defensa de sus hijos, sin esconderse detrás de una ley inicua, humanamente injusta, para practicar con verdadera concienciación y conciencia, sin remordimiento, prácticas contrarias al don recibido por el Padre, que hace ser “hijos” en el respeto de la paternidad santa.

Ninguna ley humana podrá y deberá interrumpir lo que proviene del Espíritu Santo. Los verdaderos hijos de Dios y todos los hombres de buena voluntad proclamarán siempre la Ley Santa de Dios que, sobre el ejemplo de María, Hija, Esposa y Madre, Pura y Fiel, deberá ser por todos defendida y respetada, con las palabras y con el ejemplo, para la gloria y en honor a Dios Padre Omnipotente.

31 de octubre de 2016

La Iglesia Cristiana Universal de la Nueva Jerusalén denuncia y declara que en la iglesia de Roma está oficialmente en curso la viva Apostasía que, preanunciada por las Sagradas Escrituras y confirmada por los enviados de Dios en la historia, en estos tiempos y en este día se manifiesta al mundo entero.

Bergoglio y sus fieles ministros de la iglesia de Roma, conmemorando a Lutero y su reforma, cometen un acto sacrílego, contra Cristo y contra la infalibilidad de Cristo. No se puede unir en Cristo aquel que es maestro de la división. Lutero, con su doctrina herética y con su ejemplo de vida ha despreciado al Cuerpo de Cristo. El Cuerpo de Cristo debe ser amado, defendido y hecho penetrar en el corazón, para ser unidos en Su Cuerpo, Cuerpo místico que es Iglesia. Bergoglio conmemora a Lutero porque acomunado por el mismo espíritu de separación y de destrucción del Cuerpo místico de Cristo. La Vida de Cristo, en Cristo, debe ser tutelada, apreciada, vivida y sobre todo defendida.

Bergoglio y la iglesia de Roma han repudiado el proselitismo y el consiguiente Proyecto de Salvación querido por Dios Padre Omnipotente, que se cumple sólo en el Hijo, Cristo, el único Salvador del mundo.

En la iglesia de Roma la fe en el Dios verdadero, en Cristo, único Salvador, es día tras día golpeada, pintarrajeada, menospreciada, para complacer a todos salvo a Dios, que en el Hijo, en la obra de Su Hijo, ha querido manifestar Su esencia y Su sustancia de Padre, donando al mundo la Salvación, que sólo en Cristo, único Señor, único Salvador, se realiza.

Bergoglio y la iglesia de Roma han subvertido el Plan de Salvación del Padre, anulando las verdaderas enseñanzas cristianas, para perseguir con diabólica voluntad un nuevo proyecto de religión mundial, cuyo objetivo es de reunir todos en prácticas anti-cristianas y en vacías teorías fundadas en la palabra “amor”. Todo esto suscita la ira del Padre, que se manifiesta y se manifestará. Los puros de corazón y los hombres de buena voluntad comprenden y comprenderán los signos de los tiempos; e, incluso entre los cristianos, muchos se despertarán del sueño profundo que les atenaza, comprendiendo que la Palabra de Dios no puede ser siempre vista en el ámbito bonachón de las cosas sino que Dios es sí misericordioso pero justo.

Cristo une todas las gentes. Cristo une los pueblos. Cristo es el único Camino para llegar al Corazón del Padre. El hijo de Dios ha enseñado a anunciar todo esto, para poner los pueblos y las naciones en conocimiento del único Proyecto de Salvación del Padre para la humanidad, sin obligación pero anunciando a Cristo único Salvador de todas las gentes, para hacer ser todos en el único Cuerpo que es Cristo.

La libertad que el Padre ha concedido al hombre puede hacer acoger o no tal Proyecto. Sin embargo los cristianos que aman a Cristo, que han consagrado la propia vida a María y a Cristo, tienen la obligación de evangelizar, de hacer proselitismo, para llevar a todos el verdadero conocimiento: abrir los corazones y conducirlos todos, gracias a la acción del Espíritu Santo, a Cristo, el único Salvador del mundo, a fin de que en el nombre de Cristo toda rodilla se doble y toda lengua, pueblo y nación invoque Cristo y proclame Su alabanza (cf. Fil 2, 10-11).

12 de junio 2016

En la calidad de miembros del Consejo Espiritual de esta Iglesia, unidos por el Único Espíritu que nos une, que es Cristo, queremos manifestar unánimemente el pensamiento y la acción universal que mueve y hace avanzar esta Iglesia, Madre Iglesia , Nueva Jerusalén.

Uno es el Espíritu que anima la Iglesia: Cristo. Una es la Verdad, Absoluta y no relativa, que esta Iglesia nunca negociará y malvenderá: Cristo. Una es la fe que esta Iglesia siempre defenderá y proclamará, contra todo y todos: Cristo.

En Cristo, el Hijo del Dios viviente, todo se cumple. El Padre ha mandado en el mundo una parte de El para que todo el mundo, en Cristo, pudiera vivir la verdadera y única relación del Padre. Quien no acoge Cristo, el Hijo del Dios Viviente, como Dios, Uno y Trino, no podrá nunca ser llamado ” hijo ” de este Padre, Bueno y Santo. Esta es la única Verdad, Absoluta, que nunca podrá y deberá ser cambiada o malvendida porque siempre será defendida, hasta el fin.

En aquello es la diferencia esencial y fundamental entre esta Iglesia y la Institución guiada de Bergoglio y de sus ministros, que antes era pero que ahora, privada del Padre de la Presencia del Espíritu Santo, no es mas. Como ya sucedió al tiempo de Jesús, así ahora.

Esta Iglesia siempre confirmará la acción que procede del Padre y del Hijo. Y el Padre le ha dado tiempo a esta humanidad, árida y descarriada, de convertirse en “hijos”, abrazando la fe en el Hijo y reconociendo el Hijo, Cristo, Dios. Sólo en Cristo existe la verdadera y única relación con el Padre. Cristo es el Único Camino. Cristo es la Única Verdad. Cristo es la Única Vida Eterna. Esta es la esencia y la sustancia de la verdadera fe cristiana. Esto significa para todos los hijos que reconocen Cristo Hijo de Dios estar unidos al Corazón del Padre.

Quien reniega todo esto para dar vida a nuevas filosofías religiosas a escala mundial no es de Dios. Bergoglio y sus ministros han promovido una nueva seudo-religión mundial que no pone al centro Cristo, el Hijo del Dios Viviente, sino la genérica y humana palabra “amor”, en la cual todo y todos son llamados a reconocerse. Esta nueva filosofía mundial no se funda en Cristo, la Piedra; sino se inspira a Sai Baba, el partidario de tal proyecto.

Quien adhiere a tal proyecto no está en comunión con el Espíritu Santo que proviene del Padre y del Hijo, sino está en comunión con otro espíritu, un espíritu anticristo y anticristiano, que quiere destruir el Proyecto salvador del Padre. Dios Padre ha mandado al mundo el Hijo para que, en el tiempo, todas Sus “criaturas” se conviertan en “hijos” adhiriendo sólo y solamente a Cristo, adhiriendo sólo y únicamente a la Iglesia, una, santa y universal; no a otra.

Sin embargo el abandono de tantos que se reputaban y se reputan los poseedores de la Palabra del Padre, los depositarios de la Ley de Dios, los administradores de la Viña del Padre, ha determinado que todo lo que fue anunciado de las Escrituras y profetizado por los enviados de Dios, se cumpliera.

Los administradores infieles de la Viña del Padre han terminado por dispersar lo que en la Viña debía permanecer, escandalizando los pequeños, alejando los débiles, sometiendo todos aquellos que buscaban de comprender la Verdad, para abandonarse a pasiones no licitas e impuras; y para cultivar intereses personales.

Por esto nació y ahora surge esta Iglesia, Madre Iglesia, Nueva Jerusalén, la Isla Blanca deseada de Dios Padre Omnipotente para preservar la pureza de la fe cristiana auténtica en el mundo entero.

Dios Padre ha grabado Su Proyecto de salvación universal en el corazón de una Doncella, Giuseppina Norcia, que acogió en su corazón puro, Cristo, con aspecto de Niño. Ella ha custodiado y guardado en Su Corazón el mensaje de Amor y de Redención para la salvación de la humanidad, que Dios Padre Omnipotente Le había revelado y que, ahora, con la manifestación de esta Iglesia, se cumple.

Nosotros, que hemos recibido la gracia de poder vivir Giuseppina Norcia y qué ahora en Samuele Morcia vivimos el cumplimiento de lo que Ella anuncio (a nosotros y al pueblo en general), somos testigos vivientes de la perfecta continuidad de trabajo y comunión de Espíritu entre Giuseppina y Samuele, que en la llegada de la Iglesia Cristiana Universal de la Nueva Jerusalén , se manifiesta.

Nunca el anuncio del advenimiento de la ” Nueva Jerusalén” ha sido aceptado, ni antes con Giuseppina, ni ahora con Samuele; ha sido siempre despreciado, manipulado, y asociado a “catastrofismo” y “milenarismo” por aquellos que, en lugar de promover la comprensión y el cumplimiento del Pensamiento del Padre, han deliberadamente obstruido tal cumplimiento, negando a los hijos de Dios y a los hombres de buena voluntad el conocimiento de la Verdad.

Estas personas, al anuncio de la “Nueva Jerusalén”, se rasgaron y se rasgan sus ropas, tanto civiles como religiosas, habiendo antes humillado y ridiculizado la Mujer de Dios, que fue públicamente atacada y señalada, ahora atacando contra aquel que es llamado a guiar espiritualmente esta Iglesia.

La Mujer de Dios encontró alegría y consuelo solo y solamente en Su pueblo Santo, no en otros; ni siquiera en aquellos que aun siéndole físicamente vecinos, no compartían lo que Su Espíritu manifestaba . Nunca la “Nueva Jerusalén” ha sido acogida o aceptada, ni por los vecinos, ni por los políticos, ni por los poderosos del mundo, sólo por los hijos que Ella mientras tanto había espiritualmente generado. Una y Santa ha sido y es la acción de la Mujer de Dios, la acción de Aquella que Dios ha elegido y que ahora continua para el cumplimiento de la salvación de la humanidad.

Ningún comité o grupo de hombres, laicos o religiosos de estilos propios, animados ahora solamente de egoísmos y intereses económicos, podrá manipular la Obra de Dios, la Mujer de Dios, buscando de dividir la acción de Giuseppina de la de Samuele, manipulando y usando como pretexto noticias falsas y tendenciosas, construidas y difusas deliberadamente, para crear un clima de tensión y de duda, con el único propósito de desacreditar y enlodar intencionalmente la naturaleza y la imagen de esta Iglesia, de Su guía y de sus representantes.

Esta Iglesia, Madre Iglesia, Nueva Jerusalén, siempre defenderá la pureza de la fe; siempre defenderá el Inmaculado Corazón de María; defenderá el Corazón de Aquella que todo ha generado; y siempre defenderá al que se está donando en la totalidad para llevar a cumplimiento la voluntad de Dios, Padre Omnipotente.

Hoy como ayer David no teme de afrontar Goliat, porque si Goliat es fuerte y humanamente poderoso, David confía en el Espíritu Santo que anima Su acción. El mal de esta Tierra no deriva de David. El mal de esta tierra es causado por la acción de Goliat y de sus amigos. De esto se comprende la molestia que ha llevado Goliat a declarar guerra a David. Por Amor de Su Señor David luchará hasta cuando todo lo que esta en el Corazón del Padre será definitivamente realizado.

«A Usted Mi Señor, ofrezco Mi Vida, Mi vida cotidiana. Hazme participe de Tu Amor para poder vencer en Tu Nombre». En el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

 

Gallinaro, 12 de junio 2016
Víspera del 69° Aniversario de la Primera Aparición del Divino Niño Jesús a Giuseppina Norcia.

Los miembros del Consejo Espiritual

Nello Migliaccio                   

Alessandro D’Argento              

Patrick Manfredi                   

Pasquale Laezza  

05 de junio de 2016

La Iglesia Cristiana Universal de la Nueva Jerusalén, ya instituida por voluntad de Dios Padre Omnipotente y animada por el Espíritu Santo, ahora surge para manifestar la veracidad y la sempiternidad de las enseñanzas cristianas auténticas, que en Cristo Nuestro Señor y en María Santísima son y siempre serán, contra la recién toma de posición asumida, con arrogancia y fuera de tiempo, por la Institución guiada por Jorge Mario Bergoglio, que entonces era y que ahora ya no es.

Jesucristo Nuestro Señor había preanunciado los tiempos duros y difíciles que la cristiandad auténtica habría debido enfrentar en los últimos tiempos. Ahora los últimos tiempos son. Todo lo que había sido anunciado se está cumpliendo y se está actuando. Los principios fundantes la verdadera cristiandad están gravemente compromisos, debido a la acción de quien, ahora, sirviéndose de su poder religioso y de la indiferencia y complacencia del mundo, está subvirtiendo y destruyendo la verdadera y eterna Ley de Dios.

La Institución guiada por Jorge Mario Bergoglio querría ahora comunicar al mundo que quien vive la espiritualidad de esta Iglesia no está en comunión con Dios. Todavía eso no es posible. Jorge Mario Bergoglio y sus ministros pueden excomulgar aquellos que les siguen en su herejía, no otros que desde hace tiempo ya no están en comunión con el espíritu que anima Bergoglio y sus ministros. Dios Padre Omnipotente es esencia y sustancialmente en comunión con aquellos que respetan a Su Ley y a Su verdadera doctrina, que se funda en las enseñanzas de Nuestro Señor Jesucristo; y no con quien aniquila la Ley de Dios, promulgando leyes humanas que están contra la verdadera cristiandad.

Jesucristo Nuestro Señor dijo que ningún hombre debía osar separar lo que Dios había unido. La unión conyugal es una, indivisible e indisoluble, entre un hombre y una mujer. Jorge Mario Bergoglio y la Institución por él guiada ha osado infringir la Ley de Dios, aprobando nuevas leyes humanas que permiten a sus ministros separar con facilidad extrema y total lo que el Espíritu de Dios ha unido para siempre; y acoger al mismo tiempo otras formas de unión, de hecho o no. En la milenaria historia de la Iglesia nadie nunca había osado hacer esto.

Jesucristo Nuestro Señor, los Apóstoles y todos los Santos y los Mártires de la fe cristiana auténtica han enseñado a vivir y a respetar la Vida, desde la concepción hasta la muerte natural. Jorge Mario Bergoglio y la Institución por él guiada ya no defiende firmemente, sin retraso y con coraje, la vida de los cristianos y el derecho a la vida de cada hombre y de cada cristiano, levantando la voz y actuando concretamente contra los promotores y los autores de todo esto. Por lo contrario, Jorge Mario Bergoglio y sus ministros disculpan y defienden a los promotores y los autores de la cultura de la muerte, especialmente si pertenecientes a confesiones religiosas que son anti-cristianas y contra los cristianos; y, entretanto, elogian el ejemplo de vida diabólico de personajes públicos que han luchado contra los principios de la verdadera vida dictados por Dios Padre e invitado tanto a transgredir la Ley Divina, como la moral cristiana y aquella natural.

Jesucristo Nuestro Señor dijo de ser el Camino, la Verdad y la Vida. Por consiguiente, fuera de Cristo, Hombre-Dios, no hay Salvación. Sin embargo, Jorge Mario Bergoglio ha afirmado de no creer en un Dios “católico”; que “no hay, ni siquiera para quien cree, una Verdad Absoluta”; que todos, indistintamente (judíos, musulmanes, budistas y los pertenecientes a otras filosofías religiosas) se deben considerar “hijos de Dios”. Al decir y hacer esto Jorge Mario Bergoglio y sus ministros niegan Cristo único Camino que conduce a la Salvación, niegan Cristo única y eterna Fuente de Verdad, niegan Cristo único y eterno Medio donado por Dios Padre Omnipotente a la humanidad para obtener y vivir la Vida Eterna. Quien niega en los hechos y con las palabras Cristo Hijo de Dios no puede ser en comunión con el Padre y con el Espíritu Santo, que procede del Padre y del Hijo. Y quien ya no está en comunión con el Cielo no puede ni atar, ni desatar, ni excomulgar ninguno que quiere pertenecer a la Iglesia de Cristo en la Tierra.

Jesucristo Nuestro Señor dijo que nadie habría debido osar escandalizar Sus pequeños, abusando de su intimidad y de su inocencia. La Institución guiada por Jorge Mario Bergoglio está plagada por continuos y reiterados escándalos que involucran sus ministros tanto en prácticas sodomíticas, como en abusos hacia los pequeños y los inocentes. Ninguna verdadera, autoritaria y automática condena se inflige latae sententiae a todos aquellos que se manchan de tales terribles delitos y de todos aquellos que, en vez de denunciar y extirpar de raíz dichos inadmisibles escándalos, se hacen en los hechos cómplices de lo que es abominable a los ojos de Dios y de todos los hombres. Se instituyen inútiles comisiones sin ningún poder, levantando la enésima polvareda mediática, para seguir cubriendo y disfrazando los culpables autores del más grave y atroz crimen contra la humanidad.

La verdadera Ley de Dios es pisoteada y subvertida en los principios fundamentales. El Espíritu Santo ya no puede residir en la casa que, mientras tanto, ahora como entonces, ha llegado a ser desierta, nido de víboras, donde la preocupación es de limpiar el exterior del vaso que al interior está colmo de cada tipo de abominación y de perversión. El Padre, ahora como entonces, retoma por Sí con vigor lo que Le pertenece para donarlo a quien, animado por sentimientos verdaderos y santos, vive para defender Cristo Señor, Camino, Verdad y Vida; y hacer que el Corazón Inmaculado de María, Buena y Tierna Madre, Madre Iglesia triunfe.

El Padre ya no puede permitir que Su Viña sea pisoteada y abandonada por aquellos que, inicialmente llamados a administrar la Viña con santidad, son más y más prenda de pasiones inmundas e impuras, por aquellos que se sirven del Nombre de Dios para cultivar intereses personales, al detrimento de los inocentes y del pueblo al cual se le da a creer, con arrogancia y maldad absoluta, no obstante la tan aclamada y engañosa humana misericordia, de ser los depositarios de la verdad.

Quien niega Jesucristo, Verdad Absoluta, Bien Absoluto y no relativo; quien no cree en un Dios Católico; quien piensa que todos, más allá de la pertenencia religiosa, son igualmente hijos de Dios; quien piensa que la Alianza con el pueblo judío jamás ha sido revocada; quien profesa todo eso y mucho más, ya ha sido excomulgado por el Padre y, por consiguiente, ya no está en comunión con el Espíritu del Padre. Y sin la presencia del Espíritu Santo ningún sacramento puede ser válidamente impartido ni la renovación del Sacrificio de Cristo puede ser válidamente celebrada.

Dios Padre Omnipotente no podía dejar huérfanos Sus hijos. Por esto el Padre ha querido refundar Su Iglesia, en la Tierra donde ya en 1947 había enviado Su Hijo, con forma de Niño, para preparar la humanidad a acoger Su Plan de Amor y de Redención, Cristiano y Universal, que se funda sólo y únicamente en el Amor a Cristo, única Piedra, único Tesoro, Único y Sumo Bien, Absoluto. De esta manera, mientras que ahora Bergoglio y sus ministros canjean y malvenden las enseñanzas de Cristo para dar vida a una nueva religión mundial, que no se funda en las enseñanzas de Cristo Jesús, la Iglesia Cristiana Universal de la nueva Jerusalén manifiesta Su comunión con lo que pertenece al Padre y que nunca será canjeado o traicionado: Cristo Nuestro Señor.

La Iglesia Cristiana Universal de la Nueva Jerusalén defenderá y siempre atestiguará con el corazón y con la voz Cristo y Sus enseñanzas auténticas, queriendo seguir manifestando y viviendo la comunión con Dios Padre Omnipotente; con Cristo, Su Hijo; y con el Espíritu Santo, para hacer que el Corazón Inmaculado de María triunfe y el Plan de Amor y de Redención, para la gloria y en honor al Padre, sea llevado a cumplimento. En alabanza y gloria de Cristo Nuestro Señor. Amén.

19 de enero de 2016

Con referencia a los recientes comunicados de otras realidades de culto, que han sido retomados también por órganos de prensa, que tienen como objeto las actividades de la Iglesia Cristiana Universal de la Nueva Jerusalén y de sus pertenecientes, merece la pena subrayar algunos principios fundamentales que están en la base de las actividades de culto de esta Iglesia, de manera de evitar interpretaciones falsas y desviantes por parte de quien tiene la intención de crear voluntariamente un clima de conflicto y de confusión entre los fieles cristianos.

La Iglesia Cristiana Universal de la Nueva Jerusalén quiere conducir la propia misión pastoral preocupándose de los principios fundamentales, que están en la base del propio credo religioso: hacer que todos los hombres de buena voluntad vivan las enseñanzas cristianas auténticas, contenidas en la Sagrada Escritura y hechos vivos en el ejemplo de vida de Cristo, el único Salvador del mundo, y de María, la Madre de Dios, la Madre universal, la Inmaculada, la Asumida al Cielo, la Reina del Cielo y de la Tierra.

Esta Iglesia jamás podrá, por ningún motivo, negociar dichos principios, ni tampoco podrá renunciar a ellos.

Como consecuencia de esto, la actividad de culto y la enseñanza religiosa de la Iglesia está dirigida a todos aquellos que quieren vivir las enseñanzas cristianas auténticas, permaneciendo fieles a la verdadera doctrina cristiana, respetando los Diez Mandamientos y el ejemplo de vida de Cristo y María, contenido en lo Santos Evangelios y manifestado por la acción del Espíritu Santo, que procede en la historia.

El verdadero cristianismo y sus principios fundamentales nunca podrán ser desestimados en la esencia y en la sustancia, para ser mezclados en la unión con otras doctrinas religiosas presentes en el actual contexto mundial, como el hebraísmo, el islamismo, el budismo y otras. Al hacerlo el cristianismo y los cristianos perderían y perderán la propia identidad y la propia peculiar acción, para confluir de esta manera en una nueva idea de religión, que ya no pone Cristo en el centro de la misión salvadora encomendadles. Esta nueva idea de religión, promovida por Jorge Mario Bergoglio, el cual en sus discursos y en sus acciones manifiesta, en realidad, una doctrina contraria a las enseñanzas cristianas auténticas (como ampliamente documentado por el sitio internet “Defendamos la Verdad”: www.difendiamolaverità.it, que se señala para la tramitación del tema) no es conforme a las enseñanzas cristianas auténticas y al Plan de Redención de Dios Padre para la salvación de la humanidad.

Como consecuencia, comprendiendo que la Iglesia Cristiana Universal de la Nueva Jerusalén sólo quiere seguir profesando con los propios fieles las enseñanzas cristianas auténticas y no otro, se comprende también la mala fe de quien quiere hacer aparecer la voluntad de esta iglesia, que avanza con determinación y con la cabeza bien alta, como una actitud de odio y hostilidad con respecto a los otros, siguiendo con esto en denigrar tanto las actividades de la Iglesia como la dignidad de sus responsables.

Por lo tanto la Iglesia Cristiana Universal de la Nueva Jerusalén remacha nuevamente que en el propio interior no hay ni sentimientos de odio ni sentimientos de hostilidad hacia ninguno (sean ellos ministros y fieles de otras realidades religiosas o ciudadanos laicos); sino está y siempre estará el sentimiento vivo y pasional que llevará a defender siempre y todavía la doctrina cristiana auténtica, incluso con respecto de quien, con soberbia y arrogancia, supone detener el monopolio de la gestión de la Viña del Padre, olvidando la enseñanza de la historia vivida por el pueblo judío que, al comienzo, fue constituido por administrar con fidelidad la Viña del Padre y luego llegó a ser infiel a Padre. ¿Podía el Padre seguir encomendando la gestión de Su Palabra y la administración de Su Viña en las manos de aquellos que profanaban la Palabra en el corazón, en los vicios y en el propio ser? No.

Dios Padre, como consecuencia, decidió estipular con otros Su (nueva) Alianza, enviando a motivo de esto Su Espíritu en una nueva realidad que, propio porque animada por el Espíritu del Padre, llegó a ser la nueva Iglesia. Y sin la presencia del Espíritu Santo los ministros de aquella iglesia en vano suministraban los sacramentos, en vano oficiaban los ritos, en vano levantaban oraciones al Padre, que ya no escuchaba aquellas oraciones. Sin la presencia del Espíritu del Padre todo era en vano.

La Iglesia Cristiana Universal de la Nueva Jerusalén, animada por la acción del Espíritu Santo, quiere proseguir la propia misión por la cual se ha constituido, respetando la libertad de culto del otro y, al mismo tiempo, reivindicando la libertad de poder manifestar libremente el propio credo religioso, al fin de vivir y de hacer vivir las propias enseñanzas a todos los hombres de buena voluntad, dispuestos a buscar la voluntad del Padre, el Amor del Padre, el Amor, el verdadero Amor, que no tiene intenciones ocultas, sino quiere hacer vivir en Dios Padre. Este es el único interés que anima la Iglesia: dar a cada hijo de Dios Su respiro de Padre, de Hijo y de Espíritu Santo.

El presente sitio utiliza los cookies técnicos y los cookies de terceros. Utilizando el sitio, aceptas el empleo de los cookie por nuestra parte. Para más información click aquí.

Questo sito utilizza i cookie per fornire la migliore esperienza di navigazione possibile. Continuando a utilizzare questo sito senza modificare le impostazioni dei cookie o cliccando su "Accetta" permetti il loro utilizzo.

Chiudi