Iglesia Cristiana Universal de la Nueva Jerusalén

 

20 de junio 2021
Domingo del Tiempo Ordinario
Santuario de la Divina Misericordia
Celebración Litúrgica h.12:00

13 de junio 2021
Fiesta Solemne de Jesus Niño
Santuario de la Divina Misericordia
Homilía de Samuele

13 de junio de 1947 – 13 de junio de 2021
74° aniversario de la primera aparición
de Jesús Niño a Maria G. Norcia

De la Libreta: “La Nueva Jerusalén, Tierra de Amor
El 13 de junio de 1947, en la Tierra de Amor, el Niño Jesús se manifiesta a la joven Mozuela, bajando del Cielo, dando así comienzo a un gran Misterio, imperscrutable e inaccesible: el Misterio de la salvación para la humanidad entera, que a través de la Mozuela elegida por el Padre se manifestará en el curso de los año“.

Del Cuento de Mons. E. Cardarelli (1909-1994)
Dos días antes de su primera Comunión, en 1947, Giuseppina – mientras su madre con otras dos mujeres, Lina y María Colavecchio, preparaban dulces para la ocasión – jugaba sola cerca de la casa donde surge la pequeña iglesia. De repente ella vio aparecer y bajar del cielo una nubecita suave y luminosa, sobre la cual estaba acomodado durmiente un bebé de sobrehumana belleza.
¡Era el Niño Jesús!
“La nubecita se detuvo aproximadamente a un metro de la pequeña vidente. Jesús abrió los ojos, que eran de una dulzura incomparable, la fijó y le sonrío. Giuseppina, encantada por la visión, habría querido tocarLe sus pies, besarLe sus ojos, abrazarLo, pero sus manos extendidas no podían alcanzarlo”. «Mamá, mamá», gritó repetidamente, esperando que ella acudiera a tiempo para cogerLo. Su madre acudió inmediatamente con las otras mujeres, pero, antes de que llegara, la aparición desvaneció. La doncella continuaba a mirar el cielo, deseosa de volver a ver a Jesús que, en las semblanzas de la propia infancia, la había privilegiado con una visita antes de que Lo recibiera sacramentalmente. La madre y las mujeres que estaban con ella se sintieron llenas de una sorprendente conmoción. Ellas también escrutaron largamente el cielo en vano, con la alegría de escuchar de los labios de Giuseppina los particulares de la maravillosa visión. La sonrisa del Niño Jesús permaneció indeleblemente imprimida en el alma de la pequeña vidente, haciéndola predecir que el Señor habría vuelto a sonreírle. Ella crecía con esta esperanza y en amorosa espera.
Y repetía incesantemente:
«Te amo, Jesús, te amo mucho,
me encomiendo a Ti, no me dejes sola.
Haz de mi lo que Te guste:
Hágase tú voluntad»
“.

 

6 de junio 2021
Fiesta Solemne del Corpus Christi
Santuario de la Divina Misericordia
Homilía de Samuele

30 de mayo 2021
Fiesta Solemne de la Santísima Trinidad
Santuario de la Divina Misericordia
Homilía de Samuele

23 de mayo 2021
Fiesta Solemne de Pentecostés
Santuario de la Divina Misericordia
Homilía de Samuele

 

 

Maria G. Norcia
La Mozuela de Dios
Santo Rosario: Misterios Gloriosos
(Audio Original)

 

Los Cantos de la Pequeña Cuna
del Niño Jesús

Espiritualidad

Homilías
del Pontífice Samuele

Bendiciones
del Pontífice Samuele

Extraídos por las Homilías
del Pontífice Samuele

Meditaciones del día

Homilías
de los Ministros

 

Decretos Pontificios

«Glorioso San José»

«En María, con María y por María»

 

 

Actos de Magisterio

«Dios vence el mal»

«María G. Norcia«

«Padre Nuestro»

«La Doctrina»

 

 

Revelaciones a María G. Norcia

«Las tres Fiestas
más bellas»

«La Ascensión
al Cielo»

«San José»

«El Retorno de Jesús»

«Catequesis de Jesús»

 

 

 

 

 

La Iglesia Cristiana Universal de la Nueva Jerusalén nace por voluntad del Padre.

De la Nueva Jerusalén, la Tierra de Amor elegida por el Padre por amor de Sus hijos, Dios Padre Omnipotente quiere reconducir todos a la esencia de la Vida, reconducir todos a la esencia de la Santidad, reconducir todos a la esencia de la unión entre Padre e Hijo, para comprender la filiación, vivirla, practicarla, para poder de esta manera llegar a contemplar Su Rostro de Padre Bueno y Misericordioso.

Con la Iglesia Cristiana Universal de la Nueva Jerusalén nuevamente recomienza todo lo que estaba en Su Pensamiento original: volver a donar al mundo lo que desde el principio ha sido generado por Su Corazón y ha bajado en medio de nosotros.