5-7 de Julio 2020
TRIDUO DE LA FIESTA SOLEMNE
DEL REGRESO DE MARIA G. NORCIA
EN EL CORAZÓN DEL PADRE
5 de Julio 2008 – 5 de Julio 2020
12° aniversario del regreso de Maria G. Norcia
en el Corazón del Padre
Santuario de la Divina Misericordia
Celebración Litúrgica h.12:00
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Novena por la Fiesta del
regreso de Maria G. Norcia
en el Corazón del Padre
(del 26 de junio al 4 de julio)
En la comunión de los corazones la Iglesia Cristiana Universal de la Nueva Jerusalén invita a todos los propios fieles y a todos los hombres y a las mujeres de buena voluntad a rezar la siguiente novena de oración en honor de María Giuseppina Norcia, para celebrar en unión con Su Corazón la Fiesta de la obediencia viva, la Fiesta de la renovación de Su “sí” a la voluntad del Padre, que la Mozuela de Dios, Aquella que ha encarnado en vida las virtudes de María Santísima, ha renovado solemne y eternamente el 5 de julio de 2008.
En unión al Corazón Inmaculado de María recemos juntos las siguientes oraciones:
Oración de Maria G. Norcia a Jesús
«Te amo, Jesús, te amo mucho,
me encomiendo a Ti, no me dejes sola.
Haz de mi lo que Te guste:
Hágase tú voluntad».
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Meditaciones para la preparación de la Festividad
5 de Julio 2018
Homilía de Samuele
24 de junio 2020
Fiesta solemne de la
Natividad de San Juan Bautista
21 de junio 2020
Domingo del Tiempo Ordinario
Santuario de la Divina Misericordia
Homilía del Ministro Nello Migliaccio
19 de junio 2020
Fiesta Solemne del
Sagrado Corazón de Jesús
Santuario de la Divina Misericordia
Homilía del Ministro Alessandro D’Argento
14 de junio 2020
Fiesta Solemne del Corpus Christi
Santuario de la Divina Misericordia
Bendición
del Pontífice Samuele
13 de junio 2020
Fiesta Solemne de Jesus Niño
73° aniversario de la primera aparición
de Jesús Niño a Maria G. Norcia
Santuario de la Divina Misericordia
Bendición
del Pontífice Samuele
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13 de Junio de 1947 – 13 de Junio de 2020
De la Libreta: “La Nueva Jerusalén, Tierra de Amor
“El 13 de junio de 1947, en la Tierra de Amor, el Niño Jesús se manifiesta a la joven Mozuela, bajando del Cielo, dando así comienzo a un gran Misterio, imperscrutable e inaccesible: el Misterio de la salvación para la humanidad entera, que a través de la Mozuela elegida por el Padre se manifestará en el curso de los año“.
“Dos días antes de su primera Comunión, en 1947, Giuseppina – mientras su madre con otras dos mujeres, Lina y María Colavecchio, preparaban dulces para la ocasión – jugaba sola cerca de la casa donde surge la pequeña iglesia. De repente ella vio aparecer y bajar del cielo una nubecita suave y luminosa, sobre la cual estaba acomodado durmiente un bebé de sobrehumana belleza.
¡Era el Niño Jesús!
“La nubecita se detuvo aproximadamente a un metro de la pequeña vidente. Jesús abrió los ojos, que eran de una dulzura incomparable, la fijó y le sonrío. Giuseppina, encantada por la visión, habría querido tocarLe sus pies, besarLe sus ojos, abrazarLo, pero sus manos extendidas no podían alcanzarlo”. «Mamá, mamá», gritó repetidamente, esperando que ella acudiera a tiempo para cogerLo. Su madre acudió inmediatamente con las otras mujeres, pero, antes de que llegara, la aparición desvaneció. La doncella continuaba a mirar el cielo, deseosa de volver a ver a Jesús que, en las semblanzas de la propia infancia, la había privilegiado con una visita antes de que Lo recibiera sacramentalmente. La madre y las mujeres que estaban con ella se sintieron llenas de una sorprendente conmoción. Ellas también escrutaron largamente el cielo en vano, con la alegría de escuchar de los labios de Giuseppina los particulares de la maravillosa visión. La sonrisa del Niño Jesús permaneció indeleblemente imprimida en el alma de la pequeña vidente, haciéndola predecir que el Señor habría vuelto a sonreírle. Ella crecía con esta esperanza y en amorosa espera.
Y repetía incesantemente:
«Te amo, Jesús, te amo mucho,
me encomiendo a Ti, no me dejes sola.
Haz de mi lo que Te guste:
Hágase tú voluntad»“.